
Shiatsu es una terapia manual procedente del Japón, en la cual mediante presiones, balanceos, movilizaciones,estiramientos, conexiones se promueve el equilibrio del cuerpo y su armonía natural, manteniendo y promoviendo la salud y el bienestar.
El objetivo del Shiatsu es permitir que la energía vital o ki fluya sin obstaculos por la sutil red de meridianos energéticos. Los desequilibrios de la salud aparecen cuando el Ki se obstruye, provocando los sintomas del malestar.
A través de la presión en los canales se consigue reequilibrar el cuerpo.
El Shiatsu es eficaz en problemas de espalda, lumbalgia, ciática, problemas de cervicales, insomnio, ansiedad, depresión, dolores de cabeza, migraña, estrés, disfunciones del sistema digestivo, respiratorio, nervioso y circulatorio. Aumenta la vitalidad, equilibra la postura y permite ganar conciencia de tu cuerpo.
El Shiatsu Zen trabaja el cuerpo a cuatro niveles: físico, emocional, mental y espiritual.
El Shiatsu no sólo es una técnica práctica, sino un método, un camino, una disciplina para el conocimiento, el acercamiento de uno mismo; una forma de entender y conectar con el Ki o energía vital.
El shiatsu estimula la capacidad del organismo de autocurarse naturalmente. Puede ser utilizado por quienes estén pasando por un momento de tensión emocional que repercute en todo el organismo.
Es muy efectivo para aliviar alteraciones del sueño, ansiedad, cansancio crónico, depresión, estrés, insomnio, nerviosismo, neurosis, tensiones musculares, dolores de espalda o de cabeza, estreñimiento, colitis, alergias, asma, contracturas, lesiones deportivas, lumbalgias, desórdenes metabólicos, de menstruación, endócrinos, urinarios y reproductores, entre otras cosas.
También mejora el tono de la piel, la flexibilidad muscular, la claridad mental, la concentración, los ligamentos, los sistemas digestivo, respiratorio y linfático, los problemas menstruales, la circulación sanguínea, fomenta un embarazo sano, facilita el parto, ayuda a mejorar la postura y a crear conciencia del propio cuerpo.
Un tratamiento de shiatsu consiste en una serie de varias sesiones de una hora cada una. Es necesario recibir más de una sesión pero los resultados son evidentes desde la primera.
El terapeuta y el paciente se visten con ropas cómodas, preferiblemente de algodón. El lugar debe ser una habitación amplia, aireada y silenciosa para que se sientan a gusto. Se trabaja en silencio o con música. El paciente no necesita desvestirse y permanece sobre el suelo o una superficie no muy blanda.
El terapeuta produce una movilización corporal y energética para reconocer las causas del problema de salud. La presión con los dedos no deber ser muy fuerte ni muy débil, sino justa para proporcionar calor a las zonas.
Después de cada sesión, paciente y terapeuta deben expresar cómo se sienten. El paciente suele alcanzar un estado de bienestar general que se prolonga por varias horas o incluso días.
No hay comentarios:
Publicar un comentario